Los robots repartidores ya forman parte de la vida cotidiana en algunos hoteles del Tíbet, donde se encargan de entregar comida y diversos artículos solicitados por los huéspedes mediante aplicaciones como WeChat y AliPay. Estos dispositivos se conectan al sistema del edificio, utilizan los elevadores de forma autónoma y llevan los pedidos hasta la puerta de cada habitación.
Su funcionamiento ha llamado la atención de visitantes, quienes suelen observar con curiosidad cómo se desplazan por los pasillos y ascensores. Incluso, muchas personas les ceden el paso y los despiden con simpatía, convirtiéndolos en una de las experiencias más llamativas para quienes visitan la región.
La presencia de esta tecnología refleja el avance de la automatización en China, donde el desarrollo de robots de servicio se ha fortalecido gracias a una cadena de suministros especializada y al impulso de la innovación tecnológica.